La ley de la atracción simplemente dice que atraes a tu vida lo que sea que pienses. Tus pensamientos dominantes encontraran la manera de manifestarse. Pero la ley de la atracción hace que aparezcan preguntas difíciles que parecen no tener buenas respuestas. Diría que, sin embargo, esos problemas no son causados por la ley en si misma sino que cuando se aplica a la realidad objetiva.
Estas son algunas de aquellas preguntas
¿Qué pasa cuando las personas tienen intenciones que entran en conflicto, como cuando dos personas desean obtener la misma promoción en su trabajo?
Si deseo que mi relación mejore, pero a mi esposo parece no importarle, ¿Qué ocurrirá?
Preguntas como esas parecen debilitar lo plausible de la ley de la atracción. A veces las personas van muy profundo para responderlas, como cuando afirman que lo que les pasa es producto de lo que hicieron en vidas pasadas. Pero podríamos explicar casi todo si hablamos en términos de vidas pasadas, aunque en mi opinión esa es una salida fácil. Por otro lado, la realidad objetiva sin la ley de la atracción no provee respuestas satisfactorias. Suponer que algunas personas nacen con mala suerte es también una salida fácil.
Nunca me han satisfecho las respuestas de otros a estas preguntas, y son importantes preguntas si es que vamos a creer en la ley de la atracción. Algunos libros se acercan a una solución pero no la muestran claramente. Eso que no descubren puede ser encontrado en la realidad subjetiva.
Puede que aún no lo sepas, pero la realidad subjetiva responde todas esas complicadas preguntas acerca de la ley de la atracción.
En la realidad subjetiva hay solo una conciencia y es la tuya. Consecuentemente, hay una sola fuente de intenciones en tu universo. Tú mismo. Mientras ves miles de personas en tu vida, se escapan de tu conciencia. Esta es la manera en que los sueños funcionan, pero no te has dado cuenta de que tu realidad es solo otro tipo de sueño. Parece verdadera solo por crees que lo es.
Dado que ninguno de los otros caracteres que encuentras es consciente en una forma separada a la tuya nadie más puede tener intenciones. Las únicas intenciones son tuyas. Eres el único ser pensante en el universo.
Es importante definir correctamente el tú en tu realidad subjetiva. TÚ no eres un cuerpo físico. Este no es el tu egoico. No estoy sugiriendo que eres un cuerpo consciente caminando en un mundo lleno de autómatas inconscientes. Eso sería estar malentendiendo la realidad subjetiva. El punto de vista correcto es que eres la consciencia individual en la que esta realidad completa tiene lugar.
Imagina que estas teniendo un sueño. En ese sueño ¿Que eres exactamente? ¿Eres el personaje físico del sueño con el que te identificas? No, por supuesto que no. Ese es solo el avatar de tu sueño. Tú eres el soñador. El sueño completo ocurre en tu consciencia. Todos los personajes del sueño son proyecciones de tus pensamientos en el sueño, incluyendo a tu avatar. De hecho, si aprendes a tener sueños lucidos, puedes incluso cambiar de avatares en tu sueño tomando posesión de otro personaje. En un sueño lucido, puedes hacer todo lo que creas que puedes hacer.

La realidad física funciona de la misma manera. Es un mundo más denso que el que experimentas en tus sueños cuando duermes, así que los cambios ocurren de forma un poco más gradual. Pero esta realidad sigue conformando tus pensamientos, de la misma manera que ocurre en tus sueños. Tú eres el soñador en el que todo esto está teniendo lugar.
La idea de que otras personas tienen intenciones es una ilusión porque las otras personas son solo proyecciones. Por supuesto, si crees profundamente en que las otras personas tienen intenciones, entonces ese será el sueño que crees para ti mismo. Pero al final sigue tratándose de una ilusión.
Esta es la manera en la que la realidad subjetiva responde las preguntas de la Ley de la Atracción
¿Qué pasa cuando las personas tienen intenciones que entran en conflicto, como cuando dos personas desean obtener la misma promoción en su trabajo?
Dado que eres el único con la intención, esto es completamente un conflicto interno. Algo que ocurre solo dentro de ti. Estas aferrándote al pensamiento (la intención) de que las dos personas desean lo mismo. Pero también estás pensando, queriendo, que solo uno la obtenga. Así que estas creando la competencia. Esta situación es completamente creación tuya. Crees en la competencia, así que eso es lo que manifiestas. Quizás tienes algunas creencias (pensamientos e intenciones) acerca de quien obtendrá la promoción. En ese caso, tus expectativas se manifestaran. Pero puede que tengas un pensamiento superior, de que la vida es al azar, incierta, injusta, etc., así que en ese caso podrías manifestar sorpresa porque eso es lo que quieres.
Ser el único con intención en tu realidad pone una gran responsabilidad sobre tus hombros. Puedes ceder el control de tu realidad pensando aleatoriamente, pero nunca puedes renunciar a la responsabilidad. Eres el único creador en este universo. Si piensas en la guerra, la pobreza, enfermedad, etc., eso es exactamente lo que manifestaras. Si piensas en paz, amor y felicidad, lo manifestaras también. Tu realidad es exactamente la que piensas que es. Cualquier cosa en la que piensas, haces que se manifieste.
Si deseo que mi relación mejore, pero a mi conyuge, parece no importarle, ¿Qué ocurrirá?
Este es otro ejemplo de un conflicto de intenciones. Estas proyectando una intención para tu avatar y otra para tu cónyuge, así que la intención real unificada es la conflictiva. Por lo tanto, el resultado que experimentas, sujeto a la influencia de tus creencias de orden superior, será experimentar el conflicto con tu cónyuge. Si tus pensamientos son conflictivos, tu realidad es conflictiva.
Esta es la razón por la que asumir la responsabilidad de tus pensamientos es tan importante. Si quieres ver paz en el mundo, piensa en paz para toda tu realidad. Si quieres ver abundancia en el mundo, piensa en abundancia para todos. Si quieres disfrutar el amor en las relaciones, cree en buenas relaciones amorosas para todos. Si quieres esas cosas solo para tu avatar y no para los otros, estas creando conflicto, división y separación. En consecuencia, eso es lo que experimentaras.
Si dejas de pensar completamente en algo, ¿Significa que desaparece?
Si, técnicamente así es. Pero en la práctica es casi imposible hacer desaparecer algo que has manifestado. Continuaras creando los mismos problemas solo por darte cuenta de ellas. Pero cuando asumes el 100% de la responsabilidad para todo lo que estas experimentando en tu realidad en este momento, absolutamente todo, entonces asumes el poder para alterar tu realidad recanalizando tus pensamientos.
Esta realidad es tu creación. Siéntete bien con eso. Siéntete agradecido por la riqueza del mundo. Y luego comienza a crear la realidad que realmente quieres tomando decisiones y manteniendo intenciones. Piensa en lo que deseas y separa tus pensamientos de lo que no quieres. La forma más natural y fácil de hacer esto es prestar atención a tus emociones. Pensar en tus deseos se siente bien y pensar en lo que no quieres te hace sentir mal. Cuando notas que te estas sintiendo mal, es que te has encontrado pensando en algo que no quieres. Vuelve tu foco hacia lo que realmente quieres, y tu estado emocional mejorara rápidamente. A medida en que lo haces repetidamente, comenzaras a ver como tu realidad física también cambia, primero de forma sutil y luego a grandes saltos.
Yo mismo soy solo una manifestación de tu conciencia. Tengo el papel, el rol que tú quieres que tenga. Si esperas que sea un guía que te ayuda, lo seré. Si esperas que sea profundo, lo seré. Si esperas que sea confuso, te confundiré. Pero por supuesto no hay un yo distinto separado de ti. Soy solo una de tus muchas creaciones. Soy quien tú quieres que sea. Pero en el fondo eso ya lo sabias, ¿No es así?